La primera clase de hoy ha sido mas o menos como siempre, aunque hoy especialmente sin ganas de hacer muchas cosas….será la famosa astenia primaveral de la que habla todo el mundo.
La sorpresa ha venido cuando Damaris (mi tutora de prácticas en el centro) me ha venido a buscar a la segunda clase.
Aun no habíamos empezado, era pronto y yo estaba hablando con María y Natalia (siempre vienen un poco antes y asi empiezan a leer conmigo un poco) y me ha comentado que hoy había faltado una hermana, que se encontraba mal creo…y que si me atrevía a hacer su clase yo sola.
¿Una clase que nunca antes había hecho, una clase que nunca había visto como se hacía, una clase con unas alumnas a las que no conocía y hacerlo yo sola? POR SUPUESTO! ME APUNTO!
Me ha acompañado a la clase y me ha presentado a las alumnas, y ahi empezaba mi “aventurilla”.
¡Me ha encantado! Yo ya había dado clases a niños de entre 6 y 12 años en un casal donde trabajaba, pero claro, nada que ver con dar clases a gente adulta. La verdad es que se han portado muy bien conmigo. Les he ayudado a distinguir cual es el verbo de una frase, a distinguir entre pasado, presente y futuro, y les he convencido para que salieran a la pizarra a escribir una frase que ellas inventaran y asi entre todas decir cual era su verbo. Algunas se hacían las remolonas, pero han acabado saliendo todas.
Luego me ha caido bronca de las alumnas de la clase de la hermana Concha, con las que estoy cada jueves porque segun ellas las había abandonado y me había ido con otras…
Espero volver con ellas el jueves que viene, porque ya les tengo mucho cariño a todas, aunque la verdad es que el haber estado en otra clase y darla yo sola ha sido una gran experiencia y un subidón de adrenalina total!